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Historia de PAIVA

Hace mucho tiempo en un punto de la costa africana vivían dos gaviotas que eran muy amigas. Pasaban mucho tiempo juntas: salían a pescar juntas, iban a volar juntas y también les gustaba ir a unas rocas, a contemplar cómo se ponía el sol, ocultándose poco a poco en el mar. Precisamente en estas rocas conocieron a una tortuga. Con el tiempo llegaron a hacerse muy amigas. Las dos gaviotas se alegraban mucho cuando iban a las rocas y se encontraban a su amiga la tortuga.
Ocurrió entonces que aquel paraje en el que vivían las gaviotas y la tortuga fue ocupado por los hombres. Pronto empezaron a construir fábricas que contaminaban el aire y el mar, y la vida allí ya no era posible.
Se encontraron las gaviotas y la tortuga y decidieron que debían salir de allí. La tortuga dijo entonces a las gaviotas que se fueran, que ellas podían irse lejos de allí con sus alas. Las gaviotas dijeron que no podían marcharse y dejarla allí. Después de estarse un buen rato en silencio, con gesto de tristeza y preocupación porque no sabían qué hacer a la tortuga se le ocurrió que podían salir de allí las tres de la siguiente manera: entre las dos gaviotas sujetarían un palo con sus picos, una en cada extremo, y la tortuga mordería el palo por la mitad. De esta forma podrían salir las tres. Pero tendrían la condición de que no podían abrir el pico durante todo el viaje. Y efectivamente, así hicieron. Y partieron las tres.
Remontaron el vuelo y cruzaron por un pueblo donde había unos chavales que estaban jugando. Cuando vieron a las gaviotas y a la tortuga atravesando el cielo, se maravillaron y empezaron a gritar: ¡ Mirad arriba!, ¡Eso es alucinante!, ¡ qué ingenioso!, ¿a quién se le habrá ocurrido?. Entonces la tortuga, al oír aquello, no pudo aguantarse y dijo: ¡La idea ha sido míaaaaaaaaaa! La tortuga cayó y se precipitó contra el suelo.

Esto nos enseña que no debemos presumir de las cosas que hacemos.