Nuestras Historias
Historias de AQUÍ
 

Historia de Solidaridad
Me gustaría contaros una historia, probablemente una historia más de "gente buena" que un día decide hacer algo por alguien, y como suele suceder con estas cosas "casi nadie se entera". Pero yo quiero que ésta en concreto sí se sepa; en primer lugar (me lo vais a permitir), por el gran cariño que le tengo a la persona que la protagoniza, y, en segundo lugar, porque el colectivo al que representa se encuentra continuamente sometido a multitud de prejuicios por parte de nuestra sociedad.

El Mar de la Libertad
O hay muchos mares
o el mar tiene días buenos y días malos,
como todos...

Espera Cuajada de Dolor
Si ves tristeza en mi es que sabes mirar
y ver en lo profundo, pero no es suficiente.
Necesito que grites para romper mi espera,
la que me mata y me ata cada día.

CARTA A SAID AMIN
Fue una tarde del pasado mes de septiembre, cuando Javier tu educador nos presentó. Yo te iba a dar clases de español y de matemáticas. Tus conocimientos era muy escasos, apenas unas palabras de español, algunas letras. Las mayúsculas eran para ti unas desconocidas. No sabias sumar, ni restar, ni escribir o leer números de tres cifras.
LA LLEGADA: Barajas es pequeño
Después de comer solemos ver la televisión y comentar las noticias. Hoy estábamos solos Viquinho y yo. Nasir no había venido. Algunas veces prefiere quedarse trabajando sin comer y dejar terminada la tarea. Salía una imagen del aeropuerto de Barajas. Ese aeropuerto de Spanha es muy pequinho! ¿ Cómo puedes decir eso? Ignorante de mí, que nunca he viajado en avión y sólo he estado una vez en Barajas.
¡ Pudor !
Cada vez siento más pudor
por saber de las historias ajenas,
por entrar en el pasado que no es mío y no me pertenece,
por meterme en el tiempo doloroso
de estos chicos -amigos, hermanos-
con los que vivo y sueño...
Los ojos que me hablan
Soy colaboradora en la Casa de Refugiados e Inmigrantes Menores no acompañados, que los Mercedarios tienen en Madrid. Llegué hace un año y me encontré con esta gran familia que tan bien me acogió. Una familia con algo especial en la mirada. Algo que sorprende. Al principio lo que me llamaba la atención era el color de su piel, del blanco al negro, pasando por una gama inclasificable de matices. Después descubrí que sus ojos despedían un brillo especial. Comencé pensando y terminé sintiendo....
¡ Mi historia en "la MERCED" !
Cuando empecé hace más de dos años y medio no me imaginaba todo lo que iba a vivir. Comencé realizando mis prácticas en la casa de Castelar, en el Proyecto de Menores. Al principio tuve muchas limitaciones, lógicas en los primeros momentos, como podían ser la falta de experiencia laboral, el desconocimiento de la realidad migratoria, ya que era un tema que me atraía mucho pero en el que nunca había indagado demasiado. O la inadaptación inicial al ritmo de trabajo, pues cuando entré todo me parecía una locura, un desorden y después de un tiempo me fui dando cuenta que no era así y que todo estaba más o menos controlado.