Si ves tristeza en mi es que sabes mirar
y ver en lo profundo, pero no es suficiente.
Necesito que grites para romper mi espera,
la que me mata y me ata cada día.
Detrás de mi dolor está la incompetencia
de los que me tutelan:
ellos no quieren ver que por mis poros
mi madre se me escapa en el olvido,
muerta en la larga espera.
Espera interminable.
Sueño con tocar el sudor y la necesidad
de mis hermanos vivos,
pequeños y lejanos,
que me añoran.
Necesitados.
Solos.
Tristes.
Ellos.
Juntos,
no allí o aquí,
-¡qué importa dónde!-
para poder llorar
a la que germinó nuestro valor
y nos dejó:
unos allí,
OTRO aquí.
Necesitado.
Solo.
Triste.
Yo.