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LA ESPERANZA DE AFRICA

P. Antonio Díaz Freijo (Director de Karibu)


¿ Está el continente Africano condenado para siempre a las guerras, la pobreza y las enfermedades devastadoras? Rotundamente no.

¿África es capaz de abastecerse por ella misma? ¿África tiene capacidad para salir un día de la pobreza, de eliminar el hambre de su población? ¿África puede salir de la desesperación y de la resignación?

A pesar de la opinión tal vez mayoritaria de grupos de occidente y de algunos africanos cogidos por el pesimismo o tal vez por el propio interés, dudan del futuro esperanzador para África y muy especialmente para el África subsahariana e intertropical. Hay hondos motivos para estar convencidos que áfrica saldrá en los próximos decenios de la pobreza y del hambre. África puede darse a sí misma un desarrollo material suficiente y una civilización nueva capaz de aportar a la humanidad una contribución esencial y original para el futuro del mundo. La crisis de hoy no puede ser negada, pero no es una razón para desesperar. La victoria sobre el hambre y la malnutrición no es un sueño de poeta ni una utopía inalcanzable. Son muchos los valores y las riquezas que guardan sus habitantes y sus tierras.

El futuro de África está en su correcta explotación agrícola, ésta guarda un gran futuro con posibilidades, aunque en la actualidad es precisamente de lo que mas carece. Las territorios del África intertropical, con buenas tierras, sol y agua, garantizan un futuro espléndido de los productos autóctonos y de los de exportación, que podrán sin duda alguna garantizar la alimentación de su población y la exportación para mejorar las condiciones económicas. África es el continente por descubrir en la explotación de sus riquezas en su suelo. Diamantes, Oro, Cobre, últimamente el coltán y el petróleo que aparece por diversos países. En la actualidad no es ello factor de bienestar, de prosperidad y de beneficio de su población, sino que es causa de guerra, de violencia, de hambre y de enfermedad. La explotación de sus bienes se hace no para favorecer a su propia población, sino para el desarrollo del bienestar de otros pueblos, o para la creación de grandes fortunas próximas o lejanas..

África es el continente a descubrir, sus tierras y sus aguas, guardan la riqueza de la naturaleza virgen, con sus bosques, sus lagos, la infinidad de especies de animales, de árboles y plantas. Si alguien quiere acercarse a Dios , tiene que acercarse a África, a sus tierras y a sus hombres .

El “africano” son cerca de 1.000 millones de seres humanos, con unas 2.000 lenguas y culturas diferentes. Con la población mas joven del mundo, en torno al 75% de la población son menores de 25 años. Para estos seres humanos, la naturaleza y la creación entera, como obra de Dios, forma parte de sus vidas, de la misma manera que los que dejaron este mundo siguen interfiriendo en sus vidas. El concepto de la divinidad, informa sus culturas, sus quehaceres y sus comportamientos.

Estos hombres y mujeres han sido despreciados, maltratados a través de la historia , especialmente con la esclavitud, han servido al trabajo mas duro, que solo los animales podrían suplantarlos, han servido para el ocio y para el servicio de sus dueños. Hombres y mujeres a los que se les ha privado de la libertad , de sus hijos y de sus bienes .Y aún hoy con la inmigración se les sigue dando las migajas de la opulencia.

Las grandes enfermedades de nuestro tiempo ,el sida, la malaria, enfermedades gastroentestinales, el sarampión , enfermedades prácticamente desparecidas o controladas , en África cuestan la mayor mortalidad entre su población. Junto al Hambre y a las guerras vividas y de las que aún se pagan las consecuencias, como son las guerras de los Grandes Lagos, Ruanda, Burundi, R.D.Congo, Uganda, y las guerras de Sierra Leona, Nigeria, Liberia, Sudan, y las de otros muchos países, que son la causa del sufrimiento de la población ,de sus pueblos y de sus gentes. Favoreciendo el hambre, el éxodo, el abandono de niños por las calles, niños no escolarizados, niños enfermos, niños soldados.

A pesar de todo ello la esperanza subsiste. Países de otros continentes, países del mundo entero, que gozan hoy de paz y de bienestar han pasado por momentos de violencia, , por guerras civiles, interétnicas o religiosas. La historia de los pueblos está hecha por momentos de sangre.

De la misma manera que muchos son los países, culturas,religiones que han interferido en la situación del África actual. Salir de esta situación es obra de todos, sobre todo no interfiriendo más, negativamente, en la situación de hambre, de miseria, de explotación y no propiciando nunca más. guerras y enfrentamientos entre los pueblos de África. Es a los africanos evidentemente que les pertenece definir y construir su futuro. Y a la Comunidad mundial, poner a su disposición los adelantos técnicos y favorecer todo aquello que mejore sus condiciones de vida, acuerdos de paz, en cada uno de los países enfrentados, y la explotación adecuada de sus riquezas a favor de la población africana. Mejorar la vida material cuotidiana es indispensable y todos los Africanos lo desean, para posteriormente favorecer la instrucción general, artística, social, económica y cultural. Y todo ello teniendo en cuenta y respetando su pasado, sus antiguas creencias y sus tradiciones. Y superar lo que los intrusos, mercaderes, mercaderes de esclavos, exploradores, colonizadores, que durante siglos han creído que los negros no tenían una visión coherente del mundo, una religión lógica.
Ellos los consideraban como fetichistas, que adoraban las plantas y los animales. En “Africa” encontramos no solo una fuerte unidad sino una gran diversidad de filosofías y creencias, que varían de una etnia a otra, con grandes diferencias en los ritos religiosos, en la gran diversidad de nombres dados a Dios, en el culto ofrecido a los desaparecidos, pero conservando una gran unidad africana.

Es evidente que estas creencias tienen unas consecuencias importantes sobre la vida económica y social. El sentimiento africano de formar parte de un todo, de estar en relación constante e intima con todos los seres vivientes, inteligentes o no y participando con las fuerzas de la naturaleza, les ha conducido a un sentido profundo de la comunidad de todos los seres humanos, a una fuerte solidaridad en la tribu, una relación familiar muy fuerte y a una hospitalidad muy amplia. Y en consecuencia a un respeto a la jerarquía y al principio de autoridad. Que se explicita en el anciano, que tenía la experiencia, el conocimiento y por tanto el poder.

El tiempo , en su concepción difiere de nuestra realidad, para el Europeo el tiempo es lineal, el ayer ha sido diferente a hoy y el mañana será diferente al hoy. El Africano vivía mas bien en la concepción de que el tiempo es circular, es el que las cosas se reproducen continuamente y no hay razón a cambiarlas. El Africano permanece a la escucha del mundo con el que vive en armonía sin pretender dominarlo o cambiarlo. Para el europeo el mayor proyecto es el de transformar y dominar el mundo.

Estas reflexiones nos llevan a conocer en la cultura africana un pensamiento universal del género humano en el que todos participamos y deberíamos profundizar. Pero también creemos que el africano tiene que realizar un cambio importante y necesario para poder acceder a un verdadero desarrollo material.

¿El conocimiento de África no nos estará proponiendo una tercera vía de convivencia? La simbiosis de la libertad humana y la adhesión a la comunidad.