![]() |
![]() |
|||||||||||||
![]() |
||||||||||||||
|
Cómo llegas a ser un hombre apto para la vida Soy Safayu, de la República de Guinea Conakry. Soy de la etnia fula , fulbhe , pulo o pulo futa . Una mañana, hará unos doce años, mi madre fue a despertarme para ir al colegio: “Safayu, ya son las ocho; vas a llegar tarde”, “no mamá, hoy no voy”, “por qué”, “mis amigos se ríen de mí por ser bilakorodio (no circuncidado)”. Para nosotros la circuncisión del hombre es el primer acto religioso, ceremonial y sagrado que te lleva al inicio de ser hombre adulto. Los días antes de mi circuncisión, mis amigos me llenaban de angustia. Tenía miedo y felicidad. Mis padres avisaron a todos los familiares, tanto cercanos como lejanos, para que trajeran a todos sus hijos que eran bilakorodio y circuncidarnos juntos. El día anterior de la fecha señalada empezaron los grandes preparativos. Todas las familias estaban muy contentas. A nosotros nos hicieron cantar, jugar, bailar a modo de despedida de los chiquillos de nuestra edad. Al día siguiente, muy temprano, el curandero vino por nosotros. Todos empezamos a llorar: tan solo teníamos entre diez y doce años. El curandero nos llevó a su casa cerca del río. Nos duchó , nos cambió de ropa y nos puso una túnica y empezó a llamarnos uno a uno. Cada uno que llegaba no volvía con la misma alegría. Estaba prohibido contar a los demás lo que te había hecho. Llegó mi turno. Me llamó. Me dijo: “Levanta la túnica. No tengas miedo. Cierra los ojos”. En un segundo ya había acabado la tarea. Me dijo: “no llores. Ya eres hombre”. Al mediodía volvimos a casa. Encontramos una multitud de mujeres que cantaban y bailaban por la llegada de los “recién hechos hombre”. Todos nos sentamos en una alfombra y los hombres nos traían regalos: dinero, comida, ropa, jabones, ovejas,... Teníamos que estar un mes de Beti (época de circuncisión). Durante este periodo de tiempo nos tenían que tratar casi como reyes. Teníamos un Sema (cuidador) que nos enseñaba a adaptarnos a la nueva vida de adolescentes. Nos enseñaba a duchar, posturas para dormir, nos prohibía todo tipo de cosas malas (tomar droga, alcohol, acudir a casas de prostitutas...). el Sema era el intermediario entre nosotros y la familia, puesto que en aquella época, una mujer no se atreve a entrar en nuestra casa de Beti . Ni siquiera a hablar con nosotros. Recuerdo que aquella época ha sido una de las más maravillosas de mi vida. Los amigos que ya habían pasado por lo mismo me visitaban cada día. Después de un mes siendo Beti , ya éramos aptos para empezar la nueva vida de hombre adulto. El último día celebramos una fiesta. Nos fuimos hasta el río para purificarnos y deshacernos de todas las cosas que habíamos utilizado durante la época de Beti . Terminamos las celebraciones disputando una carrera peculiar: todos los hombres que nos acompañan tiene que darnos una ventaja de unos cien metros y seguirnos hasta las casas, de forma que al primero que cogen le golpean a modo de castigo. Cuando llegas a tu casa, debes dar una vuelta alrededor de la misma antes de entrar y saltar a la cama de tu madre, lo que significa que es la última vez que vas a estar en la cama de tu madre. Te levantas y ya eres un hombre apto para la vida.
|
|
|||